Es el corazón de la capital, rodeado de historia, arquitectura monumental y energía chilanga pura.
Puedes subir al campanario o simplemente sentarte a contemplar su grandeza.
Recorre las ruinas mexicas y el museo que cuenta la historia de Tenochtitlan.
Es peatonal, vibrante y perfecta para ver escaparates, probar un café o simplemente dejarte llevar.
Entre fuentes y esculturas, es ideal para un descanso al aire libre o una buena charla.
Desde quesos artesanales hasta ingredientes exóticos, es un festín para los curiosos.
El Café de Tacuba o La Ópera son perfectos para saborear la tradición.
Hay tours guiados que te llevan por iglesias, callejones y relatos que solo se cuentan de noche.
La cartelera siempre tiene algo especial, desde ópera hasta danza contemporánea.